Aceras anchas para poder pasear, muchos “banquicos” que lo dificulta, hermosos parterres que ocupan la calzada y la acera; y sin atisbo de aparcamiento.
El maldito coche tiene que darse prisa y si para por necesidad, tiene que ser fugaz, dejando la mitad del pasajero en él.
Hay dos parcamientos pegados a la calle, pero ambos privados, A ello le añadimos el gran déficit de aparcamiento público desde los juzgados a la calle Jardines.
La saturación es total e invita a dejar el coche en casa e ir andando y “disfrutar” de un paseo desde el “bulevar” de Dahellos.
Por cierto, un bulevar, por definición, es una calle o avenida arbolada que destaca por ser muy ancha, generalmente con un diseño y planificación cuidadosa, destinada a facilitar el tránsito de vehículos y peatones.
Teniendo este ejemplo tan reciente, es de suponer que pronto tendremos el 'Bulevar de la calle Nueva”, aunque ambos casos estén muy lejos de la definición comúnmente aceptada.
Sí que se me ocurre comentar, a quien corresponda, que ya que la van a dejar tan Nueva, que si tienen “huequecico”, que arreglen las fachadas de las pocas casas bellas que quedan en la zona,
Beltranas, Pepe Barata y otras, aunque solo sea subvencionar a los dueños el arreglo como se hace en pueblos cercanos y así poder enseñar a los turistas y paisanos algo relacionado con lo que tanto se nos llena la boca: la burguesía ilustrada de principios de siglo XX y la aparición de las grandes industrias zapateras.
Y si se estiran un poco, a ver si por fin, hacen el pasaje peatonal desde la calle Nueva a la plaza de la Huestes del cadi, previsto en el PGOU de 1985 y del que ningún Ayuntamiento se acuerda y que por cierto aún se está desarrollando.
!Uno de los grandes errores es juzgar a los políticos y sus programas por sus intenciones, en vez de por sus resultados. ” MILTON FRIEDMAN
Roberto Valero Serrano






