Los Blogs de Valle de Elda.com publican periódicamente artículos variados, Elias

El abandono y/u olvido que viene sufriendo la zarzuela en los últimos
tiempos por parte de las administraciones, gerentes o programadores de
teatros, auditorios, festivales y medios audiovisuales públicos, se está
acentuando cada vez más.
Así se constata viendo la ausencia total de
Género Lírico Español
en los programas de los principales festivales españoles del verano y
lo que se atisba para la temporada próxima 2017-2018, si exceptuamos al
Teatro de la Zarzuela de Madrid.
Este género músico teatral que lleva muchos años enfriándose poco a poco, está a punto de congelarse.
En la actualidad hay millones de ciudadanos españoles, sobre todo
jóvenes y niños, que desconocen qué es una zarzuela. En muchas
poblaciones donde tiempo atrás había una representación al menos cada
año, ha desaparecido de sus programaciones culturales. Y lo peor del
caso es que la perspectiva no predice tiempos mejores. Aquella frase
tan popular de "Malos tiempos para la lírica" es una verdad como un
templo aquí en España.
Creo no equivocarme al decir que la mayoría de consejeros, diputados y
concejales de Cultura de nuestro país, así como sus alcaldes y
coordinadores culturales, nunca han visto zarzuela sobre un escenario. Y
con esos antecedentes difícil es que la promocionen. Por el contrario,
sí leemos en la prensa con frecuencia actividades operísticas nacidas
desde diputaciones provinciales o gobiernos autónomos, destinadas a
promocionar la ópera entre los escolares y jóvenes.
La zarzuela moderna nacida mediado el siglo XIX, que en sus orígenes
siempre estuvo en desventaja con la ópera italiana, muy favorecida por
el gobierno nacional, sigue siendo relegada a un segundo plano dentro
del mundo lírico español.
Y si digo que nuestro género está a punto de congelarse, es porque
todavía aparecen algunos brotes verdes que la mantienen viva.
Oviedo y
Salamanca
han visto en fechas recientes los estrenos de dos zarzuelas de nueva
creación. ¡Sí, dos estrenos, algo casi increible en el siglo XXI!, y en
Madrid hay anunciado otro para la próxima temporada.
Entrando en detalle, los
Veranos de la Villa, programa amplísimo de actividades escénicas, artísticas y culturales que se desarrolla en
Madrid
desde finales de junio a primeros de septiembre, ya desterró nuestro
género lírico en su edición de 2016. Ahora en 2017 ha seguido la misma
línea. Los criterios políticos, que suelen primar sobre los culturales,
tienen bastante que ver en ello. Para los zarzuelistas madrileños que
ideológicamente sean de izquierdas, que los hay y muchos, no les ha sido
favorable en este sentido que la derecha haya sido desbancada de las
tareas de gobierno municipal.
Mandase el PP o el PSOE en su Ayuntamiento, la zarzuela tuvo hasta hace muy poco una presencia fija en
Los Veranos de la Villa,
y con un número de representaciones considerable, contando siempre con
el favor del público. En años recientes solía ofrecerse en el escenario
al aire libre de los
Jardines de Sabatini del Palacio Real. Antes de las representaciones de
Sabatini, el
Centro Cultural de la Villa, actual
Teatro Fernán Gómez, ofrecía zarzuela durante los meses de julio y agosto, con cambio de programa semanal.
Hasta no hace mucho se llegó a programar zarzuela de forma simultánea en más de un teatro. Incluso el
Español dedicó varios veranos a recuperar una serie de títulos infrecuentes de
Pablo Sorozábal, como
La eterna canción, Black el payaso, Adiós a la bohemia y
Las de Caín.
Algo que se ha ido reduciendo pulatinamente, como ya comenté aquí con ocasión de "
Zarzuela en la villa". Es poco entendible que el
Ayuntamiento de Madrid la haya eliminado, casi, de un plumazo. Su presencia en "
Los veranos 2017" no ha llegado ni a simbólica. Se ha programado solamente una sesión de la película muda
La revoltosa, de 1924, con cantantes, orquesta de cámara y piano en directo.
De todos modos sería vergonzoso que en la capital mundial de la
zarzuela no haya título alguno en cartel en época veraniega. Abandonada
por las administraciones públicas tiene que ser la iniciativa privada
quien la programe, siendo cada año las obras más célebres de ambiente
madrileño popular. A veces coincidiendo un mismo título en dos
escenarios, como es el caso de
La verbena de la Paloma, que durante algunos días del mes de agosto se ha visto en el
Teatro de la Luz Philips Gran Vía y en el
Victoria. El de la
Luz también programó una adaptación de
La gran vía y Agua,azucarillos y aguardiente. Para completar la tretralogía del sainete lírico madrileño el
Teatro Quevedo , algo apartado del epicentro madrileño del espectáculo, ha puesto en escena
La revoltosa.
Los festivales de verano españoles de mayor prestigio decidieron,
hace algún tiempo, eliminar la zarzuela de sus programas. Hallar una
representación de lírica española en el de
Granada, Perelada (1)
, Santander, o la
Quincena Musical Donostiarra, así como en el más joven de
San Lorenzo del Escorial es una utopía en los tiempos que corren.
Al margen de su festival, en
Cantabria, al menos, se
ha montado un concierto lírico con tenor, soprano y trío musical
formado por violín, chelo y piano, que visitará varias localidades.
Inició la gira el 22 de julio en
Santoña, para continuar en
Suances, Comillas, Solares, Los corrales de Buelna, etc.
Malos vientos para la temporada entrante
No se vislumbra un panorama mucho mejor para la temporada próxima
en los teatros donde no ha faltado al menos una producción zarzuelística
de calidad hasta hace bien poco.
Así, por ejemplo, vemos como por segunda temporada consecutiva el
Teatro de la Maestranza de
Sevilla no lleva a su apartado lírico ninguna de las producciones de envergadura del
Teatro de la Zarzuela de
Madrid,
como sí venia haciendo regularmente. La única zarzuela que se
programaba, junto a las cinco o seis óperas anuales, solía contar con
llenos en cada una de sus representaciones.
El
Palau de les Arts de Valencia donde en octubre último se representó
El gato montés, en producción igualmente del
Teatro de la Zarzuela, comentada aquí en su día, no tiene nada anunciado para la campaña próxima. Era de esperar que viajase a
Valencia la zarzuela
La malquerida, de cuya recuperación nos hicimos eco también, recuperada con honores de estreno hace escasos meses por los
Teatros del Canal de Madrid, al estar coproducida con el
Palau de les Arts, pero al parecer lo han dejado para más adelante.
Y los propios
Teatros del Canal, donde no ha faltado
la zarzuela desde su inauguración, tampoco la incluye en la temporada
2017-2018. Al menos así se desprende de la programación que fue
presentada semanas atrás.
El cambio en su dirección artística, tras un periodo dilatado y fructífero de
Albert Boadella,
ha sido fundamental. Quizá su nuevo programador es de aquellos que
detestan la zarzuela sin conocerla, que los hay, y si tiene carta blanca
la elimina y a otra cosa mariposa. O igual considera que es misión
exlusiva del
Teatro de la Zarzuela. De ser así tendría que dejar de lado algunos subgéneros teatrales que en
Madrid gozan de salas exclusivas.
Es elogiable, no obstante, la apuesta que
El Canal
sigue manteniendo en favor de la danza. Género cuya presencia en los
coliseos operísticos españoles es mínima o nula, al contrario de lo que
ocurre en otros países europeos.
Entre Sevilla y Triana (2) recuperada hace 5 años en el
Arriaga de Bilbao, y que se anunció en su día que viajaría a
El Canal, sigue esperando su turno.
Siguiendo esta misma línea, la nueva gerencia artística del coliseo
bilbaíno tampoco anuncia zarzuela alguna para los meses próximos. Este
es otro de los teatros donde no ha faltado el género en los últimos
años, viéndose ahora afectado por el cambio en su dirección.
Así las cosas, las posibilidades de ver zarzuela a la orilla del
Nervión se ciñen al
Teatro Campos Elíseos, al de
Barakaldo o al
Palacio Euskalduna. Este último que acoge la temporada operística de la
ABAO
(Asociación Bilbaina de Amigos de la Ópera) suele ofrecer algún título
de zarzuela de un nivel artístico muy inferior al que solía presentar el
Arriaga.
La segunda cita zarzuelística en importancia desde 1994 en nuestro país la ofrece el anual
Festival de Teatro Lírico Español de Asturias, con sede en el
Teatro Campoamor de Oviedo.
Con el cambio de gobierno municipal ha visto descender el número de
sesiones. Este año se han programado cuatro títulos a razón de dos
funciones y un recital. Nueve en total, cuando en algunas ediciones se
llegó a los cinco títulos y quince sesiones.
Puede decirse que el
Campoamor ha sido una sucursal del
Teatro de la Zarzuela. Todas las obras aquí estrenadas han viajado hasta
Oviedo.
En 2018 el festival llega a sus bodas de plata. Desconocemos si con
tal motivo recuperará el nivel alcanzado años atrás. La programación no
se ha dado a conocer todavía.
Desaparecen las Jornadas de la Fundación Guerrero
Ya entrados en el verano nos llegaba la noticia, esperada y no deseada, de la desaparición de las
Jornadas de Zarzuela de la
Fundación Jacinto e Inocencio Guerrero. Estas jornadas que en sus cuatro ediciones se han desarrollado en
Cuenca,
han supuesto un sacrificio económico y de trabajo enorme para quienes
integran la fundación. El público no ha respondido en la medida
necesaria. Ni el local ni el foráneo. Las causas de esta supresión,
según nuestras informaciones, no radican solamente en el aspecto
económico, pues a pesar de todo entre patrocinadores y el encaje de
bolillos de sus organizadores para ajustar los gastos, el déficit, de
haberlo, era mínimo. Pero el esfuerzo que supone poner en pie cada
edición de estas "Jornadas" no ha obtenido la rentabilidad social
deseada.
La obra representada en Cuenca el año pasado,
El sobre verde,
ha sido editada en DVD y se puede adquirir en la tienda online de la
fundación o en los comercios especializados. Prima la calidad del
producto, en consonancia con las producciones de las jornadas
anteriores, igualmente editadas en DVD.
La
Fundación Guerrero que venía organizando un
concurso internacional de canto bianual desde 1984, decidió suprimirlo
en 2015, en favor de las jornadas. Sin embargo, ello no ha sido
suficiente para poder mantenerlas.
Su mismo director,
Alberto González Lapuente, lo ha comunicado personalmente por escrito a quienes han contribuido como "mecenas", con sus aportaciones voluntarias.
La solana mantiene el tipo
Donde siguen manteniendo el tipo, y ya va por la edición número 34, es en la población ciudadrrealeña de
La Solana.
Su anual
Semana de la Zarzuela se celebrará del
viernes 20 al domingo 29 de octubre próximos. El éxito y seguimiento que
reciben los solareños es tal que de cada producción zarzuelística se
ofrecen dos sesiones. Tarde y noche. Algo que ya está olvidado en el
mundo del teatro español.
Hay programadas cuatro producciones, dos de ellas con programa doble
de género chico, galas líricas, teatro, además de las jornadas
protagonizadas por los escolares de la localidad y el espectáculo para
los más pequeños
Zarzuguiñol.
Es elogiable la labor que viene desarrollando la
ACAZ (Asociación Cultural Amigos de la Zarzuela)
que ha sabido generar los recursos suficientes para mantener durante 34
años consecutivos este festival, involucrando a las administraciones
públicas. Incluso en los tiempos de crisis se salvó la situación, aun
cuando en los cuatro años de gobierno regional del PP les fue disminuida
de forma considerable la subvención autonómica.
Desde 2015 la
Semana de la Zarzuela solanera tiene el rango de
Interés Turístico Nacional.
Sin poderlo asegurar, es muy posible que esta sea la única inciativa zarzuelística con presencia en
FITUR, la
Feria Internacional de Turismo de Madrid.
Cabe recordar que en una hacienda rural de
La Solana ubicaron sus autores el desarrollo de la zarzuela
La rosa del azafrán. El compositor
Jacinto Guerrero y los libretistas
Federico Romero y Guillermo Fernández Shaw pasaron
unos días en esta villa manchega bebiendo de sus costumbres, cantes y
bailes populares, antes de ponerse "manos a la obra".
Se estrenan zarzuelas nuevas
Salvo alguna obrita de ambiente estrictamente localista que se haya podido estrenar en otros lugares,
Salamanca y
Oviedo
han sido escenarios durante el mes de junio último del estreno de
sendas zarzuelas (así las califican sus autores, ¡como debe ser!, sin
disfrazarlas de "musical", "comedia lírica", "revista del siglo XXI" u
"ópera con diálogos") algo a lo que nos tienen acostumbrados aquellos a
quienes la palabra "zarzuela" les repele. Y me estoy acordando de la
que vimos en
Elda en enero último
El método Górritz, en aquel homenaje descafeinado al dramaturgo alicantino
Carlos Arniches.
Salamanca o la singular verbena del Paseo de la Estación es el título de la que se estrenó en el
Teatro Liceo salmantino el 9 de junio. Con libreto y partitura de
Francisco José Álvarez García, compositor e investigador de la
Universidad Pontificia de Salamanca,
la producción estuvo a cargo en su totalidad de artistas locales. El
argumento de la obra se centra en hechos y costumbres de la
Salamanca de principios del siglo XX, especialmente en los producidos por el retorno del templete de la
Plaza Mayor, ocho años después de haber sido trasladado a otro emplazamiento.
Para su puesta en escena se contó con el apoyo de la
Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes.
La zarzuela estrenada en el
Teatro Campoamor de Oviedo toma el nombre de su protagonista masculino,
Maharajá. Un empresario hindú del acero que enamora a una joven asturiana. De esta forma la obra se desarrolla tanto en
Jaipur como en
Asturias. Aquí también impera el localismo, con claras referencias a la fabada y a la industria siderúrgica avilesina.
Es esta una obra centrada en la época actual, de ahí que no falte una
manifestación ciudadana, ni la crítica a la crisis económica.
Maharajá, con música de
Guillermo Martínez y textos de
Maxi Rodríguez, se estrenó el 15 de junio en el
Teatro Campoamor de Oviedo, en el marco del anual
Festival de Teatro Lírico Español de Asturias.
El elenco de protagonistas fue de primera fila, con la soprano
Beatriz Díaz, la mezzo
María José Suárez, el barítono
David Menéndez y el actor-cantante
Francisco Sánchez, como intérpretes principales.
Como no hay dos sin tres, el
Teatro de la Zarzuela acogerá en abril próximo el estreno de
Policías y ladrones, con libreto de
Alvaro del Amo y música de
Tomás Marco, compositor madrileño que está de enhorabuena. El
Festival del Escorial ha estrenado en concierto este verano su ópera
Tenorio y el de
Santander su cantata
La isla desolada.
Desde 1981 no se ha estrenado zarzuela alguna en el teatro que le da nombre. Cuando se estrene
habrán pasado más de 37 años desde que
Fuenteovejuna
(2) viera la luz. Aún cuando el éxito alcanzado "tuvo en muchos
momentos signos de apoteosis", según reflejó la prensa, no ha merecido
ser repuesta. Ninguno de los directores artísticos que han pasado por el
teatro lo ha considerado conveniente.
José Luis García del Busto, en el diario El País del 18 de enero de 1981, decía "Largas ovaciones y sonoros ¡bravos! recogieron desde el
escenario los creadores de Fuenteovejuna... El éxito se extendió también a todos los intérpretes...".
Estrenos aparte, celebramos
la exhumación anunciada
de uno de esos títulos olvidados que puede considerarse un estreno. Será
el 11 de noviembre próximo en el
Teatro Villamarta de
Jerez de la Frontera (3). Se trata de la zarzuela
El tío Caniyitas o el mundo nuevo de Cádiz, con música de
Mariano Soriano Fuertes (Murcia 1817-Madrid 1880) estrenada en 1849 en
Sevilla. Obra de costumbres andaluzas, en dos actos, que constituyó un éxito resonante que ayudó al renacimiento de la zarzuela.
Otro estreno destacable, que se ha ido retrasando en el tiempo, y que
esta vez parece ser llegará a término feliz, se anuncia para el 12 de
noviembre próximo. Se trata de la partitura íntegra de la ópera
El mozo de mulas, del compositor burgalés
Antonio José Martínez Palacios (4). Será en versión de concierto. La obra quedó inacaba al ser fusilado
Antonio José el 9 de octubre de 1936 por las tropas franquistas. Otro compositor burgalés,
Alejandro Yagüe, (
Palacios de la Sierra,
Burgos 1947) la concluyó y orquestó en 1986. Es de lamentar que el profesor
Yagüe, valedor firme en la recuperación de toda la obra musical y literaria de
Antonio José, no la podrá ver interpretada al haber fallecido en
Burgos el pasado 24 de agosto.
Y aunque no se trata de un brote verde propiamente dicho, lo dejamos en semilla para sembrar, el propio
Teatro de la Zarzuela ha convocado un concurso de composición. Quienes a él concurran deben presentar libreto y partitura completa de una zarzuela.
Deseamos que esta iniciativa resulte más afortunada que la de la
Fundación Guerrero,
cuyo concurso de composición zarzuelística se convoca desde hace muchos
años y queda desierto, por no presentarse obra alguna.
Radio clásica sin zarzuela en verano
Fuera de la escena,
Radio Clásica de Radiotelevisión Española ha
vuelto a eliminar la zarzuela como ya ocurrió en el verano de 2016.
Esta emisora tiene por norma publicar en su página web, el último día de
cada mes, la programación del siguiente, insertando el contenido de
algunos de sus programas. Pero este año no se ha publicado la
programación del mes de agosto. De ahí que los habituales de esta
emisora hayamos ido un poco despistados pues hasta los propios
realizadores han ido variando su horario por semanas. Presumiblemente
ocurrirá lo mismo en septiembre, pues se mantienen los mismos programas
de julio y agosto.
Y el problema, de serlo, no afecta solo a la zarzuela, se extiende a toda la música clásica española.
La zarzuela y la música clásica española en general han quedado, por
tanto, supeditadas al criterio del realizador de cada programa, o a las
peticiones formuladas por los oyentes, en aquellos donde se nos invitaba
a hacerlo. Y la verdad es que a falta de programa específico de
zarzuela o música española ha habido algunos comportamientos reseñables.
El espacio de los sábados por la mañana "
En otros lugares", de
Alberto González Lapuente ha prestado una atención estimable a la música española. El del 1 de julio estuvo dedicado a la ópera
Las golondrinas, de
José María Usandizaga y María Lejárraga, y el del 8 a
La verbena de la Paloma, de Tomás Bretón y Ricardo de la Vega. El 12 de agosto se ocupó del proceso de la detencion y fusilamiento de
Antonio José Martínez Palacios (4). El del día 19 a
Julián Bautista (Madrid 1901-Buenos Aires 1961) compositor español exiliado en 1939.
Asimismo, dejo constancia de que en cada uno de los programas matinales
Vistas al mar realizados por
Fernando Blázquez, sí ha habido presencia de música española y zarzuela, tanto la por él programada como la solicitada por los oyentes.
Sorpresa mayúscula y agradable la que me llevé la tarde del miércoles 16 de agosto, en el programa
Reflejos en el agua, presentado por el propio
Fernando Blázquez, al escuchar la cantata escénica
La nochebuena del diablo, (1924-1926) de
Óscar Esplá (Alicante
1886-Madrid 1976). Esta obra sinfónica, magnífica, que bebe en las
aguas de canciones infantiles alicantinas, debería ser de programación
obligada en los conciertos de
Navidad que se interpretan en
España,
y por descontado en la emisora pública. Sin embargo, está olvidada del
todo, incluso aquí en tierras alicantinas. Yo mismo la solicité en
diciembre de 2016, al programa matinal de peticiones,
Música a la carta, pero solo emitieron una de sus escenas.
Y otro sorpresón la noche del jueves 17 de agosto cuando escuché a
Pedro Antonio de Tomás presentar la zarzuela
Cançó d´amor i de guerra, de
Rafael Martínez Valls (Ontinyent 1895-Barcelona 1946). Este mismo realizador dedicó parte de su programa
Reflejos en el agua,
del viernes 25 de agosto, a pasacalles y jotas zarzuelísticas,
entremezclados con anuncios publicitarios radiofónicos de los años 30,
40 y 50 que eran canciones líricas auténticas. Estas emisiones aisladas,
y no anunciadas en la programación, me hacen pensar que quizá nuestra
música haya tenido presencia mayor de lo que parece. Mucha más que la
anunciada en las revistas de programación de los meses de julio y
septiembre, donde solo se anuncian cuatro o cinco composiciones por
mes, excepto el programa de las 00 horas de cada viernes
Patrimonio y música. Una miseria si consideramos las 558 horas mensuales de programación propia de
Radio Clásica.
Paradógico resulta que mientras en la "
Clásica" no hay programa específico de zarzuela durante el verano, sí lo haya en
Radio Exterior de RNE,
los domingos por la mañana. Cuanto menos me resulta curioso que aquí sí
y allí no, aunque hayan sido reemisiones de temporadas pasadas.
Relacionado con todo lo comentado, decir que la soprano
María Bayo (Fitero,
Navarra, 1961) efectuaba unas declaraciones días pasados a la prensa,
en las cuales lamentaba que la música española no reciba la cobertura
necesaria en la radio. No se refería a emisora alguna en concreto, pero
es evidente que la pública tiene mayor obligación de hacerlo que las
privadas-comerciales. La
Bayo ha intervenido en la
Universidad Menéndez Pelayo de Santander en el curso "
La música española: ópera, zarzuela y canción de concierto". Me gustaría equivocarme pero posiblemente habrá predicado en el desierto.
Vuelven la guitarra y las bandas a Radio Clásica
Abundando en la programación de
Radio Clásica
saludamos con satisfacción la recuperación de dos programas semanales,
históricos en su programación, y que desaparecieron con la temporada
2016-2017, como ya dijimos aquí en nuestro artículo publicado el 5 de
abril último.
La guitarra y las bandas de música han vuelto, tras nueve meses de
ausencia. No sabemos si temporalmente o para quedarse. Ambos se emiten
los domingos. El dedicado a la guitarra a las 5 de la tarde, dirigido y
presentado por quien lo venía haciendo de forma habitual:
Angel Sánchez Manglanos. Las bandas de música suenan a las 12 horas. Esta vez desde los estudios de
Radio Nacional en Valencia, estando a cargo de
Onofre Valldecabres, locutor presentador habitual del
Certamen Internacional de Valencia y persona con experiencia dilatada en el movimiento bandístico actual.
(1)
El
Festival de Castell de Peralada, Girona,
llegó a programar en una misma edición dos zarzuelas. Hasta los
críticos se sorprendieron de tal hecho, como queda demostrado solo
citando como ejemplo lo firmado por
Pablo Meléndez-Haddad, en el diario
ABC.es edición de Cataluña:
17-7-2005:
"La verdad que el sólo hecho de que sea una zarzuela -
La verbena de la Paloma de
Tomás Bretón y
Ricardo de la Vega- la que inauguró el pasado
Festival de Granada y que la misma producción levantara el viernes el telón del
XIX Festival de Peralada,
el más importante del verano catalán, es un magnífico síntoma... Esta
herencia cultural debe revalorizarse aunque parece que continúa siendo
blanco de discursos que la censuran, basándose en una tradición escénica
lamentable."
9-8-2005:
Sobre
La eterna canción, zarzuela de
Pablo Sorozábal y
Luis Fernández de Sevilla.
"La segunda zarzuela de esta XIX edición del
Festival Internacional Castell de Peralada -sí, la segunda, aunque parezca increíble-, se saldó con un éxito de proporciones...
Lo mejor un montaje zarzuelístico lleno de calidad y firmado por un director veinteañero."
El "director veinteañero" al que se refiere
Meléndez-Haddad es
Ignacio García, que entonces contaba 28 años. Su carrera ha sido ascendente y exitosa, en el terreno de la ópera, el teatro y el cine. La
Marina que cerró en junio la temporada del
Teatro de la Zarzuela estuvo dirigida por él.
(2)
Fuenteovejuna zarzuela se estrenó el 18 de enero de 1981 en el
Teatro de la Zarzuela de
Madrid. Con música del director y compositor
Manuel Moreno-Buendía (Murcia 1932) y libreto del sacerdote, periodista y escritor
José Luis Martín Descalzo (Madridejos 1930-Madrid 1991) basado en la obra teatral homónima de
Félix Lope de Vega y Carpio (Madrid 1562-1635, publicada en 1618.
(3)
La rehabilitación del
Teatro Villamarta de Jerez de la Frontera, inaugurado el 21 de noviembre de 1996 con la presencia de
Alfredo Kraus en concierto, supuso la creación de un festival zarzuelístico denominado
Otoño Lírico Jerezano.
Cuatro producciones distintas, con dos funciones cada una de ellas,
que contaron con el respaldo del público. Hecho destacado la
recuperación de títulos que llevaban muchísimos años sin verse sobre un
escenario. Claro ejemplo la obra que abrió el primer festival:
Los amantes de Teruel, de
Tomás Bretón.
La supresión de ayudas oficiales trajo consigo que en 2011 ya no hubiese programación lírica en el
Villamarta.
Tras no pocas dificultades, parece ser que llega ahora una fase de
recuperación, tímida pero recuperación, habiéndose programado dos óperas
y una zarzuela para la temporada 2017-2018.
(4)
Antonio José Martínez Palacios, Burgos 1902-Monte Estepar Burgos 1936.
Compositor comprometido en la tarea de dignificar la música y danzas
populares burgalesas y castellanas. Desarrolló una carrera muy
destacada, interrumpida por el estallido de la guerra. Fue fusilado por
las tropas franquistas el 9 de octubre de 1936. Aunque no participó en
política activamente, se le acusó de espionaje. Un artículo por él
firmado en marzo de 1936 en la revista
Burgos Gráfico
donde establecía similitudes de la música popular burgalesa con la
sefardí, se consideró por los sublevados que estaba escrito en clave
incitando a la rebelión.
Premio Nacional de Música Folklórica en 1932, es autor de la
Sinfonía Castellana y del
Himno a Castilla.
Su música y nombre estuvieron marginados y ocultados durante más de 40
años. Sus partituras se salvaron gracias a que un familiar las escondió.
Su fusilamiento, junto a otros 23 hombres, fue silenciado. Cuatro días
después caía fusilado su hermano
Julio, maestro de escuela y cuatro años mayor que él. La primera noticia de la muerte de
Antonio José la publicó un periódico de
Bilbao el 25 de octubre.
Hasta 1971 la prensa nacional no se hizo eco de esta pérdida irreparable para la música española. El periodista
Santiago Rodríguez Santerbás publicó un amplio artículo en la revista
Triunfo con el título de
En busca de un músico perdido.
Antonio José recibió un primer homenaje póstumo en
1977, iniciándose a partir de aquí la recuperación de su obra que
comprende música sinfónica, coral, pianística y de guitarra. En 1980 se
colocó una placa labrada en piedra ante la fachada de la casa burgalesa
donde vivió.
Algunas de sus composiciones sinfónicas y corales han sido editadas en disco.
El programa de
Radio Clásica En otros lugares del sábado 12 de agosto actual estuvo dedicado al capítulo que sobre la detención y asesinato del compositor relata
Antonio Ruiz Vilaplana en su libro
Doy fe.
Ruiz Vilaplana fue secretario judicial de
Burgos durante los meses iniciales de la guerra y asistió en la certificación de decenas de cadáveres republicanos.
Sus gestiones, incluso entrevistándose personalmente con la máxima autoridad militar en
Burgos para que
Antonio José fuera liberado, resultaron infructuosas. A partir de entonces comenzó a pensar en abandonar
España.
En junio de 1937 no pudo resistir más las atrocidades y se exilió a
París, donde publicó
Doy fe
articulo propiedad de Elias Bernaé Pérez publicado en la pagina web www.valledeelda.com