jueves, 21 de mayo de 2026

Reinventarse cada dia, el calzado y sus trabajadores

La industria del calzado en comarcas como Petrer, Elda o Monóvar tiene capacidad para reinventarse sin perder su esencia artesanal e industrial.

La transformación debe ser tecnológica, humana y comercial al mismo tiempo.

Transformaciones que pueden aplicarse a las fábricas de calzado

1. Automatización inteligente sin perder empleo

No se trata de sustituir personas, sino de modernizar procesos repetitivos:

Corte automático de piel y tejidos.

Robots colaborativos en pegado y almacenaje.

Sistemas de control de calidad con inteligencia artificial.

Gestión digital de producción en tiempo real.

Esto puede aumentar productividad, reducir errores y mejorar márgenes.

2. Especialización en producto de alto valor

Competir por precio frente a Asia es difícil.

La oportunidad está en:

Calzado cómodo y saludable.

Moda premium y series cortas.

Calzado festero y artesanal.

Calzado adaptado a personas mayores o con movilidad reducida.

Producción rápida personalizada.

La comarca tiene conocimiento histórico para liderar nichos especializados.

3. Conversión hacia “fábricas tecnológicas”

Muchas fábricas pueden transformarse en:

Centros de diseño 3D.

Laboratorios de materiales sostenibles.

Plataformas logísticas internacionales.

Espacios mixtos de producción + showroom + comercio online.

El futuro del calzado también es digital.

4. Formación continua de los trabajadores

La gran transformación debe ser humana.

Los trabajadores pueden evolucionar hacia:

Técnicos de maquinaria automatizada.

Especialistas en control digital.

Diseñadores de producto.

Operarios de impresión 3D.

Gestores logísticos y e-commerce.

Expertos en sostenibilidad y reciclaje.

La experiencia del trabajador veterano sigue siendo oro.

5. Crear un ecosistema comarcal unido

Una “Ciudad del Calzado y la Fiesta” del Vinalopó podría unir:

fábricas,

diseñadores,

logística,

escuelas,

tecnología,

turismo industrial,

museos,

fiestas y moda.

Eso generaría identidad internacional y nuevas oportunidades.

6. Transformación energética y sostenible

Las nuevas generaciones y mercados exigen:

Energía solar en cubiertas industriales.

Reutilización de materiales.

Reducción de residuos.

Certificaciones ecológicas.

Economía circular.

Además de ahorrar costes, mejora la imagen internacional.

¿Y qué pasa con los trabajadores?

La transformación debe proteger la dignidad laboral.

Claves:

Reciclaje profesional subvencionado.

Formación dentro de la empresa.

Mejores condiciones y estabilidad.

Participación en innovación.

Flexibilidad laboral inteligente.

Atracción de jóvenes al sector.

El gran riesgo no es la tecnología.

El riesgo es no transformarse.

Una visión potente para el futuro

El Vinalopó podría pasar de ser:

“una comarca fabricante de zapatos”

a convertirse en:

“un territorio europeo de innovación industrial, diseño, logística y tradición festera”.

Y ahí proyectos como vuestro centro de negocios, la logística internacional o la idea de “ciudad festera” pueden encajar perfectamente como elementos de conexión entre industria, cultura y economía.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Rodolfo Poveda Mollá, de Radio3 a Petrer, recuerdos


 


La Rambla en mí

   Desde niño me ha fascinado la Rambla, sobre todo a su paso por el pueblo. 

La última vez que oriné mi cama en la casa del yayo “L’Hereu”, en la calle Mayor de Petrer, creo que todavía estaba viva la yaya Malena. 

La cama meada, qué verguenza, la provocó un sueño que tuve, echando el chorro desde el terraplén lleno de basura lanzada por los vecinos de las cercanías, que iba a dar al fondo de la Rambla. 

No recuerdo si estando despierto eché una meada tratando de llegar lejos, pero, sin duda, deseé hacerlo muchas veces, aunque creo que no lo hice, porque, bastante solitario, yo era un niño muy tímido, y nunca he podido orinar con público, ni siquiera imaginario.

Mi madre me decía: “Eras un bebé tan bueno..., todo el día tumbado en la cuna y yo haciendo tantas cosas, sin atenderte ni poder cogerte en brazos, a veces me acercaba, te hacía una caricia o una carantoña, y tú sonreías. Tenías la coronilla pelada”. 

Al volver de Madrid, donde nací, vivimos en la casa de los abuelos, junto a mis tías, María y Elia, con sus hijos. María, su marido Vicent Verdú ‘Toñina’ y familia, fueron los primeros en irse, a una casita de la calle La Huerta. 

A su espalda, en la calle hoy llamada Constitució, ya habían tomado sendas casitas contiguas mi tío Paco Mollá con Justa y mi tía Pepita, con su esposo, el primero de los Ricardos ‘Patarros’ que yo conocí. 

Trabajaba de chófer para la fábrica de los Villaplana, dueños también del conocido ‘chalet’.

Mi tío Patarro también era el portero del cine Cervantes. Cuando pusieron “Los pájaros” de Hitchcock, decía que era una estafa, que un puñado de cazadores de Petrel con sus escopetas, habrían acabado con el problema en un plis-plas. 

Él era cazador, claro, aunque cazador de hurón, sin escopeta. 

También lo era su hijo, él sí armado, y salí algunas veces con él, no sé que edad tenía yo, de ocho a once, creo. 

Me gustaba salir con él, más por el paseo en el monte que por la caza misma, aunque siempre regresaba exhausto. 

Recuerdo una vez que él disparó su escopeta y yo, que sólo había visto un atisbo fugaz de la pieza, corrí más que el perro para cobrarla y Ricardo, llegando junto a mí, vio mi expresión algo decepcionada, sujetando una perdiz, yo, que tenía la esperanza de que fuera algo diferente, dije, abatido, - ¡Una perdiz! Y él me dijo: -Pues claro, ¿que creías que era, una avutarda...?

La verdad yo esperaba que fuera, no sé, una abubilla, un pájaro carpintero, algo distinto (de avutardas no sabía nada aún). 

Perdices ya había visto algunas. Ahí, creo que Ricardo vio que yo no tenía madera de cazador, pero intentó tentarme un día y, dándome su escopeta, me dijo: “Da la vuelta a ese collado, que yo subiré por ahí, seguro que levanto alguna perdiz y tú le podrás disparar”. Eso hicimos, yo no muy convencido. 

Hasta entonces, sólo había disparado con un rifle de perdigones y hasta tenía pesadillas con cada gorrión que derribé.

Un día, en la Pinada, cometí un asesinato muy vil y creo que ya no repetí durante una temporada. 

Era un pajarillo que estaba cantando y, como buen músico, con los ojos cerrados y el pico levantado. Eso creo, pues no me vio llegar al pie del pino, disparé y el pobrecito seguía intentando cantar mientras caía. Su muerte me perseguía en los sueños. 

A pesar de la revelación de que mi primo era un matador aún peor que yo, pues sus presas eran mayores: perdices, palomas, conejos, alguna liebre, tordos..., en fin, lo habitual, algo que también hacían muchos otros cazadores en el pueblo y en la mayoría de otros pueblos. 

Sólo en las ciudades no se suele cazar y algunos de sus habitantes masculinos están toda la semana esperando que llegue el domingo y los meses esperando que se abra la veda.

   A pesar de lo dicho, sé que mi primo era muy bueno y me quiso siempre; toda la familia eran muy cariñosos unos con otros y también conmigo. 

En la academia de Don Emilio, en Elda, donde yo estudiaba el bachilerato, teníamos un profesor de gramática y literatura llamado Rafael Maestre que, tienpo después, fue director del grupo de teatro Coturno, donde yo también estuve. Rafael solía pedirnos que hiciéramos una redacción sobre algún tema y era implacable juzgándolas. 

En una ocasión yo hice una sobre mis jornadas de caza con mi primo, donde decía que lo que más me gustaba era la pausa para almorzar, regada con la bota de vino, en la que los cazadores contaban jornadas y lances del pasado, relatos plagados de exageraciones, bromas y mentiras. Rafael, después de esa redacción, me hizo uno de sus alumnos adoptados. 

Mi primo Ricardo también me prestó dos de los libros fundamentales de mi paso de infancia a adolescencia: 

Las mil y una noches y Las memorias de Casanova: "Guárdate del que ha leído un solo libro", una frase de ese libro que me acompaña hasta hoy.

Me echaron la bronca, años después, con mi tío Paco como portavoz, por mi intención de marcharme a Brasil y más tarde, de quedarme en Madrid, abandonando a mi madre. 

No sé si alguna vez le dije a alguno de ellos, que era algo inevitable, al fin y al cabo, crecí escuchando historias de los mayores, desde el abuelo Francisco, su hijo Paco, mi tía Pepita, mi tía María... Historias sobre Brasil, según la experiencia de cada uno y su edad, durante los años en que vivieron allí. 

El abuelo, con su extraordinaria memoria, recordaba los nombres y nacionalidad original, de cada uno de los vecinos que tuvo, hasta de los japoneses. 

El tío Paco contaba historias de la selva, sus animales y árboles, y también aventuras inventadas de un héroe de puntería infalible, llamado el “Coyotico”, el diminutivo inventado en beneficio de Pepito Conejero, niño eldense, que había sido vecino de mis tíos, durante su estancia en Elda, todavía desterrados de Petrer, hasta que dicho destierro se levantó y pudieron regresar al pueblo. 

Mi tía María contaba que había nacido en Brasil, poco antes de que todos ellos se embarcaran para regresar a su tierra, y que durante la travesía había estado muy malita, y otra mujer embarcada le decía a su madre: “Señora, tírela al mar, que esta niña no va a sobrevivir”.

Recuerdos contados. Pero estaba intentando evocar mis propios recuerdos de la Rambla de Puça, que yo conocía a su paso por el pueblo y hasta el Molino del Pintxo, ya que mis tíos Gabriel Román y Elia Mollá habían comprado una parte de ese caserón y pasábamos parte del verano allí, al pie de la Sierra del Caballo.

En la parte de la Rambla que hoy está debajo del moderno viaducto había unas cuevas y mi abuelo contaba que allí vivía una familia gitana, que fueron expulsados del pueblo. 

También recordaba, creo que contado por sus mayores en tradición oral, la expulsión de los mudéjares (moros paliers), que habían sido los artífices de la agricultura en terrazas, de la que hoy aún quedan abundantes vestigios.

La Rambla también ofrecía ocasionalmente espectáculo dramático. ¡Ha salido la Rambla! Y todo el pueblo acudía para ver qué arrastraba: muebles, algún animal... una cabra, un burro y, más recientemente, algún que otro automóvil. 

Además de llevarse gran parte o todo el vertedero en terraplén, según el caudal. Un vertedero de inmundicias arrastradas al Vinalopó. Inmundicias sí, pero orgánicas, ya que por entonces apenas había plásticos, los envases de cristal, los cascos, se devolvían y te descontaban algo de la siguiente bebida que comprabas, y los envases de lata se reutilizaban para recoger algún material, generalmente de la incipiente industria zapatera, clavos, gomas...

Era, entonces, basura de la que hoy llamamos biodegradable, orgánica, que alimentarían a parte de la fauna piscícola del Vinalopó y de la costa de Santa Pola, donde desemboca. Me cuenta mi primo Vicent, hijo de María y "Toñina", que, en una ocasión, la rambla se llevó gran parte del huerto del Molí del Pintxo y algún animal. Supongo que fue antes de que una parte del caserón fuese propiedad de mis tíos Gabriel y Elia.

Siempre que vuelvo al pueblo no falta mi visita a la rambla, para ver si trae algún agua o está seca (más frecuente) y, ocasionalmente, para recoger algo de basura plástica, esa epidemia. 

Pero no todo es triste. Con el tiempo se ha creado, en una parte, un pequeño bosque de galería de modo espontáneo, natural. Siendo mi sobrino Antonio un niño, recuerdo que traté de enseñarle a plantar sauces, cosa bien simple, a partir de sus varas, cortándolas en partes de un palmo, teniendo cuidado de enterrar en el barro el lado que estaba, antes de cortarlo, más cercano al tronco. 

Hay algunos en la zona del puente cercano al antiguo matadero, hoy convertido en un bonito parquecillo, donde hay una erguida encina joven. Sí, algunas cosas están mejor. 

Pero, si tenemos una riada de la rambla de las catastróficas, en modo inundación, arrastraría una basura diferente de la de entonces, aumentando la contaminación plástica del río y del Mediterráneo.

Y también recuerdo que, desde lo alto del acueducto, en la trasera del antiguo matadero, nos juntábamos algunos niños empuñando nuestros rifles de balines para tirarles a las abundantes ratas que pululaban, alimentándose de los restos de carnaza que eran abandonados allí. También disparábamos en La Pinada e incluso de noche, armados de linternas, a los gorriones dormidos en las ramas. 

Una cobardía, lo sé, pero así de brutos éramos. 

También recuerdo las batallas a pedradas con los niños de Elda en la zona donde hoy está el Instituto de La Canal.

Ahora también me acuerdo de Ramón López Abad, esposo de mi tía Carmen y padre de mi prima del mismo nombre. 

Aunque sólo lo recuerdo por fotos con él y de cosas que me contaba mi madre, ya que yo tenía dos años cuando murió. Me contaron que él era un tremendo bromista. Vivían en una casa detrás de la iglesia, vecinos a su compinche Luis el "Limpia". Mi primo Vicent me contó una de esas bromas a una vecina mayor que oyó llamar a su puerta y una voz suplicaba llorosa "Una limosna, por favor, deme algo". Cuando abrió era Ramón desternillándose de risa.

También mi madre me contó un par de sus bromas. La primera tuvo lugar en el bar de Panets que, en la época debía ser uno de los más populares y frecuentados del pueblo. 

Era grande y estaba situado en la esquina de la calle Gabriel Payá con la que va hacia la explanada, enfrente de la casa de los Villaplana, hoy llamada José Perseguer. Había una noche una mesa con varios paisanos jugando a las cartas cuando, uno de ellos, se durmió sentado. 

Cuando lo vio, Ramón, en voz baja, dio instrucciones a los otros presentes. 

Sigilosamente cerraron todas las ventanas y apagaron las luces. Cuando todo estaba preparado, los presentes despiertos fingieron hablar y hacer los ruidos normales del bar, de una partida de cartas... y alguien llamó al durmiente:

 -"Che, tira que te toca!"

-"¿Qué? ¡¿Qué?! ¡!!Encended la luz!!!"

-"¿Qué luz? ¿Juegas o qué?"

-"¡Que encendáis la luz!"

-"La luz está encendida. ¿Juegas o qué?

- ¡Ay Dios! ¡¡¡Me he quedado ciego!!!

No me contaron cómo reaccionó el embromado cuando supo la verdad.

La otra broma de Ramón que me contó mi madre se la hicieron a otro de sus amigos, que tenía una casita en un campo fuera del pueblo y solía irse allí los fines de semana, siempre a la misma hora y el mismo camino. 

En esa ocasión le salió al paso uno de sus amigos, que le dijo algo así.

-"¡Pero hombre! ¿Qué te ha pasado? ¿Te encuentras bien? ¿A dónde vas así?

- "¿Así cómo? Voy al campo, como siempre".

- ¿¡¡Al campo!!? ¿Y si te pasa algo allí, tan lejos del pueblo? Yo de ti, me volvía a casa.

- ¡Tonterías! ¡Estoy bien! ¡Adiós!

Un poco más adelante se cruzó con él otro de los cómplices:

- "Hola, ¿a dónde irás de esa manera?"

- "Al campo, claro, ¿de qué manera?"

- "Con esa cara de moribundo. ¿Te ha visto el médico?"

- "¿El médico? ¡Si estoy bien!"

- "¿Bien? Yo de ti no me fiaría. Yo te veo fatal".

Un poco más adelante encontró a otro de los cómplices, que le abordó en parecidos términos, hasta que el embromado regresó a su casa, lamentándose y creyendo que su fin estaba cercano.

Así parece que era mi tío Ramón. Mi madre decía: "Claro, es que entonces no había televisión y en algo tenían que entretenerse"

Tanto se entretuvieron que, cuando Ramón murió repentinamente, nadie lo creyó. Pensaban que era otra de sus bromas.

Murió de un infarto al lado de la rambla, frente al cementerio viejo, camino de la cueva de su cuñado Patarro, llevando a mi hermana, de cuatro años entonces, de la mano.

   En fin, me he extendido un poco. Mi intención era llamar la atención sobre la basura en la rambla, que yo intento paliar un poco, aunque no mucho, debido, no sé, a la pereza... al desánimo al ver que no sirve de mucho, de que en la siguiente visita sigue habiendo mucha basura: envases plásticos, latas... 

Mi intención era ver si se podría organizar algo para limpiar, tal vez los niños de los colegios, o los chavales de instituto, educándoles para ser ciudadanos más responsables, tal vez los bomberos como ejercicio cuando no haya incendios.

Mi primo Vicente me cuenta que con sus compañeros del Centro Excursionista organizan periódicamente campañas de limpieza de los montes y parajes cercanas al pueblo:

-"En las primeras campañas recogimos un montón de basura pero, recientemente, sólo un poco"

   Así que la educación va mejorando. Está bien. Ahora hace falta que alguien más se preocupe por la limpieza de la Rambla.

También con mi primo Vicente comentamos sobre el resto de la Rambla que yo conocía, hasta La Almadraba, donde había algunas pozas, que entonces llamaban "tolls", donde tomábamos baño, cuando en verano, todavía conservaban agua, aunque el resto de la rambla estuviera menos húmeda. 

En aquellos tiempos no había en el pueblo ninguna piscina, solo balsas de riego, donde también se ofrecía baño, rodeados de ranas y otros anfibios y demás fauna.

  Me dijo también mi primo, cuando leyó lo que había escrito hasta entonces.

- "Escribe también una sugerencia al Ayuntamiento: Que arreglen la rambla con un sendero o paseo para usarla recreativamente para los vecinos. Así serán ellos los que organicen la limpieza y fiscalicen y traten de educar a los que hoy todavía la ensucian".

   Ya está dicho.

   Ahí lo dejo.

                      Rodolfo Poveda Mollá

De Petré, Petré, 40 años en Radio3, jubilado, ha vuelto a su pueblo, bienvenido 

La Baixada dels Nous Càrrecs Festers reel en 2,5 minuts


 

viernes, 8 de mayo de 2026

Un eldense en las Fiestas de Petrer. Roberto Valero Serrano

 


Lo mío viene de natural, con algunos empujones. Comencé muy joven de la mano de mi padre que nunca faltaba a la cita anual con la Chusma y su primo Joaquín Maestre “ Fayago” , Batiste, Ramón..y mi madre me colocaba de lazarillo para, en su caso, dirigirlo cuesta abajo cuando los pies se le volvían redondos . Mi padre quería Petrer , lo sentía y comprendía y eso quieras o no se transmite genéticamente, a veces, y digo a veces, porque mi madre nunca admitió discutirle que ¡¡DONDE ESTEN LAS DE ELDA !! y si no que alguien intente criticarlas delante de ella. Aún me saltan las lágrimas cuando desfilo por Juan Carlos primero y alzo mi vista y mi lanza como homenaje hacía el balcón donde mi madre se levanta y señala la silla vacía de mi padre.

También era entonces natural que los niños de Elda y Petrer fuéramos a las mismas escuelas, primero en Don Pablo donde coincidí con otro Pablo,Carrillos que llegó a Presidente de la Junta de Festejos, pero entonces apenas teníamos 9 o 10 años. Lo gordo fue en D. Emilio donde casi la mitad de la clase era de Petrer y muchos seguimos en el Instituto Azorín y aquí se amasó una buena amistad aunque, por supuesto y siempre, nosotros “cagalderos” y ellos “petrolancos”. ¡“Nuestras fiestas son mejores”!, que no, y enseguida una “peleíca” y según quien ganara pues esas eran las mejores. 

En plena adolescencia el tema festero no importaba mucho, solo nos tirábamos piedras o jugábamos al futbol y alguna patadita cariñosa nos llevábamos de los de arriba y viceversa; solo recuerdo una retreta en Petrel en la que hice el burro lo que permitían los modales de la época y...Pasaron los años y con mi escuadra eldense “ los Khabiri “ comenzamos a acudir a los cuartelillos de Petrer con marcha nocturna hasta que un año no encontré el coche , ni a mi mujer, ni la calle ni el pueblo y.... pasaron unos años para que se le olvidara a mi señora. Hasta que hace unos 25 años en una comida, coincidí con muchos colegas de clase y se volvió a retomar la discusión de que si Elda NO, Petrer menos; y de Elda sólo estábamos mi mujer y yo, nos rodearon pero les dimos pena y en vez de rematarnos ( echarnos del salón ) nos dieron una oportunidad, teníamos la obligación de visitarlos las próximas fiestas, Otro empujón y como con poco voy , para refrescar mis recuerdos y para abrazarlos en su ambiente, me armé de valor y acepté la invitación de los HITITAS para comer una “rostiora“de cordero el jueves de fiestas. Y allí rodeado de tantos amigos festeros, comencé a conocer esa fiesta tan distinta y sin embargo tan parecida a las mía.

Los Hititas merecen capitulo aparte. Son una filá de negros de los Fronterizos, fundadores de la comparsa en 1972 junto a otras 5 filás mas . 

Son muy especiales y sin dudas están entre los diez mejores cuartelillos y no doy el número que ocupan en el Ranking para no herir sensibilidades y crear suspicacias. Empecé con la rostidora hace mas de 20 años y ahora acudo todos los días de fiesta como si estuviera en mi casa, siempre a gusto y con trato exquisito y no solo como amigos que son, sino como festeros hospitalarios. Aparte de Juan Planells, Gabriel Gironés (la perla de Don Emilo), Vicente Maestre “el de la caja”, Vicente “ el rompe”, Paco Plá y su hermano Santi....Y con ellos, comencé a desfilar de negro en Petrer, solo el domingo, incluso un año estuve a punto de salir con la Chusma, ya que algunos de ellos forman parte de la misma , pero no hay que tensar tanto la cuerda. Y así estuve , de manera esporádica en la Fiesta, hasta hace 8 años cuando durante una cena en el Vespa y despues de cantar por tercera vez el “Asturias patria querida,” nuestro amigo de Petrer, Carlos Payá “Caylu" convenció nuestras mentes nubladas para probar a entrar en su cuartelillo, a Cesar Orgilés , Fernando Jordá y a mí, con ello ganaron a un gran cocinero, Fernando, a un festero incombustible , Cesar y a un curioso observador enamorado de la Fiesta como este que les habla. Curioso cuartelillo y filá esta de los Bravos de la que formamos parte componentes de lugares muy diferentes Jumilla, Alpera, Tobarra, Orihuela, Almería, Elda, Petrer. ..Tenemos como norma no hacer los desfiles mayores, entradas y procesión, solo cuando cumplimos 25 años, pero si participamos en el resto de actos y servicios de la comparsa. También participamos como mercenarios de apoyo en boatos y escuadras especiales. Así lo hicimos el año del agua cuando hicimos de malditos en el boato de los Beduinos, nos cayó encima el diluvio pero llegamos al final aunque mis babuchas las encontré tres calles mas abajo llevadas por la riada. Incluso un año fuimos la escuadra de honor del embajador moro, vestidos de negros con un cucurucho capital imposible, de mas de un metro de alto que si intentabas saludar inclinando la cabeza te ibas al suelo, y lo mas chocante es que la mitad de la fila éramos de Elda, 

Incluso Pedro Poveda también se animó, eso sí pintados por otra fila de negros Berberiscos, los “Papues”, y creo que no me he reído mas en mi vida con la sesión de maquillaje en su cuartelillo, ese par de horas justifican unas fiestas, señores serios de mas de 60 años con solo mirarnos nos desternillábamos de risa. Luego eso sí, el acompañamiento fue muy serio y tambaleante,..bastante teníamos con guardar el equilibrio...

Para terminar esta breve , o no tanto, reseña de mi llegada a la fiesta petrerí, les daré unas pinceladas de nuestra actividad festera. Comienza el jueves después de la rostidora en los Hititas, luego a Los Bravos donde tomamos el nacional que prepara La Jijonenca, y comprobamos que te espabila y eso ya es difícil. Luego en la plaza de Dàlt visitamos a los cruzados donde Jose Maria Beltran, nos prepara un sublime gin tonic que mezclado con anecdotas, chistes y risas nos llevan hasta las ocho y a la plaza del Ayuntamiento donde los festeros acompañamos a las dos bandas de música de Petrel hasta la telefónica, o casi , porque como suponemos que se saben el camino, los Bravos nos salimos un poco antes, en País Valenciá para visitar el cuartelillo del Hilton para cambiar de sabores y retomar la cerveza, las habas, las tapas típicas servidas por José Ramón Pina, el perfecto anfitrión . Luego cada comparsa con su banda deshace lo andado y terminamos todos a la vera del “castell de festes” para cantar el pasodoble Petrer, trepidante, multitudinario, con la emoción dibujada en cada rostro, en cada voz y las lágrimas surcando los maquillajes. Después aun queda tiempo para visitar a los “Inquisidores” Jose María el “basto” , Pablo Carrillos y “Maikel” y algún cuartelillo mas de propina , hasta el nuestro, en la calle Leopoldo Pardines, el del toldo verde, el del pollete y el gigantesco grafiti, hospitalario y gastronómico.

Esto es el primer medio día y ya por la noche mi mujer recoge mis restos y para Elda.

Muchos amigos de Elda me visitan esos días y me preguntan si me estoy entrenando para las fiestas mías y yo les sonrío pensando que hay que poner intensidad a lo que te gusta y si la intensidad es la misma, la fiesta es la misma y solo mínimos detalles y/o valores nos diferencian, no hay compromiso, hay que pasarlo bien, integrarte en su fiesta y hacerla tuya mientras el cuerpo aguante. Lo malo llega solo, lo bueno hay que buscarlo y ganarlo. Quizá deberíamos pensar que la Fiesta, la liturgia, es parecida, pueden cambiar los sentimientos, el envoltorio y las compañías, pero no se alteran los fines ni el corazón festero, que se tiene o no se tiene.

Me quiero explicar, cuando el jueves me pongo el traje de Hueste y bajo a la calle con mi mujer festera (solo en Elda) recibo una descarga de emoción me fulmina, el vello se eriza, el corazón trota y la lagrimas me traicionan. Eso es se siente cuando llevas mas de 70 años siendo parte de la tradición de tu pueblo, de una Fiesta que se hace porque queremos y así manifestamos nuestro amor por ELDA y su historia

Roberto Valero Serrano

MiC 2026 CAPITANIES DE FA 25 ANYS


 

martes, 5 de mayo de 2026

IV Certamen Música Moros i Cristians Villa de Cocentina UNIÓ MUSICAL Petrer


 

Qué bonica están dejando la calle Nueva! de Elda




Aceras anchas para poder pasear, muchos “banquicos” que lo dificulta, hermosos parterres que ocupan la calzada y la acera; y sin atisbo de aparcamiento. 

El maldito coche tiene que darse prisa y si para por necesidad, tiene que ser fugaz, dejando la mitad del pasajero en él. 

Hay dos aparcamientos pegados a la calle, pero ambos privados, A ello le añadimos el gran déficit de aparcamiento público desde los juzgados a la calle Jardines. 

La saturación es total e invita a dejar el coche en casa e ir andando y “disfrutar” de un paseo desde el “bulevar” de Dahellos. 

Por cierto, un bulevar, por definición, es una calle o avenida arbolada que destaca por ser muy ancha, generalmente con un diseño y planificación cuidadosa, destinada a facilitar el tránsito de vehículos y peatones. 

Teniendo este ejemplo tan reciente, es de suponer que pronto tendremos el   'Bulevar de la calle Nueva”, aunque ambos casos estén muy lejos de la definición comúnmente aceptada. 

Sí que se me ocurre comentar, a quien corresponda, que ya que la van a dejar tan Nueva, que si tienen “huequecico”, que arreglen las fachadas de las pocas casas bellas que quedan en la zona, 

Beltranas, Pepe Barata y otras, aunque solo sea subvencionar a los dueños el arreglo como se hace en pueblos cercanos y así poder enseñar a los turistas y paisanos algo relacionado con lo que tanto se nos llena la boca: la burguesía ilustrada de principios de siglo XX y la aparición de las grandes industrias zapateras.

Y si se estiran un poco, a ver si por fin, hacen el pasaje peatonal desde la calle Nueva a la plaza de la Huestes del cadi, previsto en el PGOU de 1985 y del que ningún Ayuntamiento se acuerda y que por cierto aún se está desarrollando.

!Uno de los grandes errores es juzgar a los políticos y sus programas por sus intenciones, en vez de por sus resultados. ” MILTON FRIEDMAN


Roberto Valero Serrano

jueves, 9 de abril de 2026

¿ RESPETO ?

 


En esta pasada Nochebuena, como cada año por estas fechas, nuestros recuerdos volvieron a aflorar. Regresan a nuestra mente esos momentos vividos que, como todo lo pasado, solo pueden revivirse fugazmente a través de la memoria. Nostalgias de instantes inolvidables…

Pero no, hoy no voy de nostalgias ni de recuerdos.

Esa bonita tarde-noche, nuestro querido amigo Pablo nos llamó para felicitarnos la Navidad. Y hoy vuelve a mi mente algo que me dijo textualmente:

“¿Ana, qué te pasa que ya no publicas en Facebook tus relatos? ¿Sabes que los echo de menos?”

A lo que le contesté:

“Échame tú un cable, a ver si me inspiras, porque ahora mismo nada me motiva.”

Pero no, tampoco voy hoy de relatos.

Hoy siento cierta rebeldía conmigo misma, por mi actitud hacia Facebook. Un medio en el que me sentía a gusto y del que me he ido alejando poco a poco, casi sin darme cuenta, hasta llegar a apartarme por completo en este último tiempo.

Mi actitud ha sido, simplemente, dejar de participar. Dejar de compartir mis relatos. Y lo que realmente siento es que, al alejarme de ellos, también me he alejado de esas felicitaciones entre amigos, tan agradables y cercanas… de esos comentarios simpáticos y sociables… de ese contacto casi familiar.

¿Y digo casi? No. Rectifico: familiar.

Porque realmente ha sido una familia. Gracias a este medio he recuperado amigos que creía perdidos con el paso de los años, incluso sin saber nada los unos de los otros. He vuelto a conectar con primos al otro lado del Atlántico… como si el tiempo no hubiera pasado.

No solo recuperar amistades, sino también crear otras nuevas. Ese tesoro tan valioso llamado amistad.

Y algo que me encantaba: seguir publicaciones de mentes lúcidas, capaces de enamorar con sus poesías, relatos y reflexiones. También opiniones diversas, que enriquecen.

Entonces… ¿por qué mi alejamiento?

No es fácil explicarlo. Y no lo es porque no quisiera herir la sensibilidad de nadie, aunque eso, en cierto modo, es inevitable.

Siempre he creído que el entorno nos condiciona y afecta a nuestro estado de ánimo. Hay cosas que podemos evitar y otras no. Y aquello que me afecta negativamente, si puedo, lo evito.

No soporto la falta de respeto, bajo ningún concepto, venga de quien venga.

Y llegó un momento en el que me sentí saturada. Leer cómo algunos usuarios no cesaban de menospreciar, humillar, desacreditar e incluso insultar por motivos políticos, religiosos, deportivos o simplemente por pensar diferente… me superó.

Es fácil decir: “no lo leas, pasa de largo”. Pero aunque no lo leas, sabes que está ahí. Percibes ese ambiente cargado, ese estado de tensión constante.

Y sí, es bueno discrepar. Pensar distinto. Hablar. Escuchar. Pero hacerlo desde el respeto.

Porque el respeto construye amistades. La falta de él, las destruye.

Genera opiniones sobre nosotros que quizá no deseamos. Y aunque exteriormente parezca lo contrario, por dentro nos afecta.

Mi educación y mi conciencia no me permiten faltar al respeto a nadie. Pero tampoco me permiten normalizar ver cómo otros lo hacen.

Y no hay mucho más que decir.

Quizá para algunos esto parezca una tontería. O piensen que no vivo la realidad. Pero esa será su realidad, no la mía.

Lo que nos afecta negativamente, según el momento que atravesamos, puede alterar nuestro equilibrio. Y lo que decimos, en caliente, puede salir de forma irrefrenable… y volverse contra nosotros.

Con esto creo haber respondido a quienes me habéis preguntado por mi ausencia.

Y también creo que necesitaba decirlo. Romper ese silencio que se había convertido en un muro. Me siento mejor.

Espero que nadie se sienta ofendido. Soy humana, y como tal cometo errores.

Quizá ahora, liberada de esa carga, vuelva a mis relatos. Aunque, como dije, el entorno influye… y tal como está, no siempre es fácil dar libertad a la pluma.

Ana María Fito Pinos

9/4/2026

Elda (Alicante), España

2015 Passacarrer de les abaderades després de l'últim assaig del Pregó


 

lunes, 30 de marzo de 2026

Fiestas Sta. Cruz. Proclamación de Reinas y Damas Pregón de Pedro Pérez Llobregat


 

La IA preocupa a un ciudadano



Inteligencia Artificial: implantación de un programa continuado.

 

Sra. alcaldesa:

Por todos es conocido el auge que está tomando la generalización de las nuevas tecnologías en nuestro diario convivir a escala mundial. En especial la llamada Inteligencia Artificial es un instrumento presente que desborda la capacidad de asimilación y actualización de nuestros saberes así como nuestra adaptación a su uso, lo cual nos está condicionando y lo va a hacer mucho más en el futuro inmediato.

De dicha preocupación por lo presente y lo venidero y su influencia en la población de Petrer surge esta petición que trata de ser previsora y no paliativa. Por ello propongo:

Que la ciudadanía de Petrer, con carácter inmediato, sea conocedora de la trascendencia de la IA en nuestras vidas. Que, además de ser informada, sea formada a partir de ahora y de manera continuada de los instrumentos que la IA pone a nuestro alcance, con sus servidumbres, sus ventajas y sus posibles perjuicios. Y, en tercer lugar, ya de carácter más ambicioso y futurista, que Petrer se convierta en un punto de referencia en materia de aplicaciones de la IA en todos los aspectos de la vida: social, educativo, económico, productivo, etc., porque de ello se derivaría un mejor bienestar y la garantía de que podríamos afrontar y liderar los retos y los riesgos que el uso habitual de la IA supondría (ya lo está haciendo) para nuestras vidas.

Sin duda, esa alcaldía y el resto de la Corporación Municipal valorarán, con superior criterio, la propuesta que expongo, la cual no admite demora alguna según mi entender, por lo que insto a que se articulen políticas concretas con: La creación de un Departamento específico en nuestro Ayuntamiento, con dotación presupuestaria suficiente, que articule cuantas iniciativas se pudieran promover. La incorporación de la Universidad y los Institutos de Secundaria a la implantación de las políticas resultantes de esta iniciativa. La generalización de formación específica y continuada para toda la población. La articulación de toma de decisiones conjuntas con nuestros empresarios y nuestros emprendedores para asegurar el uso preferencial de los instrumentos que se adecúen a la competitividad imperante en los mercados financieros, de productos y de desarrollo de líneas de ampliación y mejora de nuestros recursos.

No es una cuestión baladí lo que ya estamos observando y espero que seamos conscientes y activos en nuestro afán de no dejarnos llevar pasivamente por lo que se va generando en el ámbito internacional. Por ello insisto en que seamos pioneros y ambiciosos en la toma de decisiones políticas para afrontar y liderar estos retos actuales y los venideros.

Atentamente,

Fdo.- Juan M. Martínez Albert, DNI.- 22.097.120-P, c/País Valenciá, 16 – Petrer.



martes, 3 de marzo de 2026

Assemblea general de la Unió Musical


 

Amena, diferente, una Tertulia para enmarcar


 


Tertulia Medio Ambiente 27-2-2026

Nuestra última Tertulia café, estuvo dedicada al respeto por el medioambiente local y en particular del Cauce del Vinalopó .Para hablar del tema nadie mejor que Cristina Rodriguez concejala de medio ambiente,

Comenzó diciendo que “esta tertulia, es una excelente oportunidad para acercar a la ciudadanía el patrimonio natural que tenemos en el Vinalopó, muchas veces desconocido. Desde el Ayuntamiento queremos fomentar el respeto, la protección y el conocimiento de nuestro entorno natural comoparte esencial de nuestra identidad”.

Cristina ha subrayado además que “la colaboración con asociaciones como La Tertulia permite que la divulgación ambiental llegue de forma cercana y participativa a eldenses de todas las edades”.

En Nuestra Sede de la calle Nueva tenemos actualmente la exposiciónfotográfica ‘La flora del Vinalopó a su paso por Elda’, que recoge 50 plantas que habitan en el cauce del río, mostrando la riqueza natural de su entorno realizado durante varios años por Antonio Lozano que nos aclaró muchas preguntas sobre estas plantas, su localización su función y uso, si lo tienen, y la salud ecológica actual de la zona.

“Conocer el origen de estas plantas, sus adaptaciones y su función ecológica nos ayuda a valorar el entorno y a adoptar actitudes más responsables y respetuosas”

También se distribuyó la guía de Fauna vertebrada del entorno del Vinalopó realizada por el fotógrafo Nestor Rico.

Hablamos de contaminación y suciedad en algunos tramos, muy difícil de erradicar pese a la vigilancia y a la indudable mejora conseguida con la realización de la senda circular del río, que permite conocerlo mejor, pero al aumentar el número de visitantes, aumenta la suciedad y se favorece la proliferación de especies invasoras tipo captáceas, eucaliptos,etc que va en detrimento de las especies endémicas mas características como son el carrizo y el Taray.

Se aportaron datos curiosos como que uno de los productos mas conocidos producidos en Elda durante varias décadas, fue la “Tarayina” tridigestiva del boticario de Elda, que se obtenía del Tamarix indica, de uso medicinal para dolencias del estómago y muy utilizado para malas digestiones, flatulencias, “empachos” etc

La visión mas científica la aportó Ana Juan, nacida en Elda y catedrática de Botánica en la UA, cuya investigación sobre el taray comenzó en 2009 en el cauce del Vinalopó a su paso por Elda, Nos habló del género tamarix y de nuestro bosque o bosquecillo que es de los mas interesantes de España, sobretodo en la zona del Puente Sambo, al que ha visitado varias veces para hacer trabajo de campo con sus alumnos.y habló de la necesidad de cuidar de uno de nuestros endemismos característicos.

Pablo Carrillos habló de la protección del paraje natural del Arenal de l’Almortxó y sus indudables beneficios medioambientales y podríamos intentar conseguir algo parecido con nuestro bosquecillo de tarais con el respaldo científico de la UA.

Terminamos con la impresión de haber asistido a una tertulia de altura que despertó mucho interés y nos convenció de la importancia del respeto a nuestro Patrimonio natural.

Roberto Valero

Cronista de la Tertulia


sábado, 17 de enero de 2026

Una nueva etapa para la Unión de Festejos





Con la preceptiva asamblea de aprobación de la memoria y el presupuesto para 2026, la Unión de Festejos San Bonifacio Mártir inicia una nueva etapa que merece ser entendida como una oportunidad estratégica para fortalecer la entidad y garantizar su futuro.

Este momento es especialmente adecuado para empezar a construir un fondo de reserva económica que permita a la Unión afrontar proyectos de mayor calado, responder con solvencia a imprevistos y reforzar su papel como eje vertebrador de la fiesta. Una Unión de Festejos económicamente sólida es, sin duda, un seguro colectivo para las comparsas y para el conjunto de festeros y festeras.

No he tenido ocasión de conocer en detalle el presupuesto de 2026, pero sí quiero trasladar una reflexión sencilla y razonable: una parte significativa de las cuotas que aportan los festeros debería destinarse de forma estable a la creación de ese fondo de reserva. Es una medida de responsabilidad y de visión a medio y largo plazo.

Todos somos conscientes de que en la fiesta asumimos, año tras año, gastos superfluos o coyunturales. En ese contexto, una revisión al alza de las cuotas de las comparsas que tenga como beneficiaria directa a la Unión de Festejos no debería verse como una carga, sino como una inversión en estabilidad, autonomía y futuro.

Este tipo de decisiones, que requieren liderazgo y consenso, son más fáciles de abordar al inicio de una nueva etapa, como la que ahora comienza con Francisco Cerdá y su junta directiva. Tomarlas ahora permitiría sentar unas bases sólidas que den continuidad y fortaleza al modelo festero que hemos heredado y que estamos obligados a mejorar.

La fiesta necesita ilusión, pero también gestión, previsión y responsabilidad. Apostar por una Unión de Festejos fuerte es apostar por el futuro de todas las comparsas y de la propia fiesta.

Pablo Carrillos Huertas

Exposició Fotografies pintades i collage de María José Soria


 

La Tertulia Asociacion Elda y Petrer

 


Pertenezco a La Tertulia, Asociación Cultural de Elda y Petrer, porque es un foro necesario para el conocimiento compartido: de personas, de ideas y de realidades que afectan directamente a nuestra comarca.

Durante 2025 se han abordado en La Tertulia numerosos temas orientados a mejorar la calidad de los servicios públicos y el bienestar de nuestras poblaciones. 

De esos encuentros han surgido conclusiones, opiniones y propuestas valiosas. 

Sin embargo, demasiadas veces han sido desoídas; en otras, incluso desprestigiadas o ignoradas bajo el argumento de que “para eso ya están los partidos políticos”.

Desde algunos ámbitos políticos se transmite que el papel de la sociedad civil se limite a votar cada cuatro años y guardar silencio entre elecciones. 

Así parecen entenderse las reglas del juego democrático: aceptar programas electorales, elegir la opción que consideremos menos mala y, pasado el trámite, resignarnos a “más de lo mismo”.

Pero cabe preguntarse: ¿qué está pasando?
La democracia no es solo votar. La democracia es participación, opinión, debate, ideas y construcción colectiva del futuro.

En La Tertulia se han planteado cuestiones de enorme interés estratégico para la comarca, como la necesidad de una formación profesional conectada con la realidad empresarial, donde el alumnado salga preparado… y contratado. 

Ideas sensatas, posibles y urgentes, nacidas del diálogo entre experiencia, conocimiento y compromiso cívico.

Mirando al futuro, con el inicio de 2026, y sin renunciar a exposiciones, conciertos, talleres de lectura o presentaciones de libros —que complementan y enriquecen las agendas culturales de otras entidades más especializadas—, La Tertulia reafirma su vocación principal: facilitar el diálogo libre, respetuoso y orientado al futuro.

La asociación seguirá siendo un espacio abierto a colectivos, entidades y personas que quieran proponer temas, compartir inquietudes y construir pensamiento junto a las programaciones tertulianas propias. 

Porque solo desde la escucha, el respeto y la participación activa se fortalece una democracia viva y una comarca con futuro.

Pablo Carrillos Huertas

sábado, 3 de enero de 2026

Desde la terraza del museo

 



Una ciudad saludable es posible

Una ciudad saludable no es una utopía, es un objetivo alcanzable. 

En torno a esta idea se están celebrando numerosas reuniones en las que participan actores sociales, responsables políticos, técnicos y personas comprometidas con la mejora del entorno urbano y social. 

Todos ellos trabajan, desde distintos ámbitos, para avanzar hacia un modelo de ciudad más habitable y humana.

Los técnicos de urbanismo reconocen que se han hecho avances importantes, y es justo señalarlo. Sin embargo, muchas de esas actuaciones requieren una actualización urgente. 

El paso del tiempo ha provocado que numerosas aceras accesibles presenten desniveles, adaptaciones improvisadas para accesos de vehículos o soluciones que hoy resultan inseguras para quienes nos desplazamos con medios mecánicos.

En el ámbito comercial y de la restauración, en muchos casos la accesibilidad se plantea únicamente para cumplir con el expediente de apertura. El resultado debería someterse a una prueba real, invitando a ONG y colectivos vinculados con la discapacidad, para comprobar si las soluciones adoptadas funcionan en la práctica.

Resulta frustrante llegar a un establecimiento y no poder acceder por la altura de un bordillo cuando la solución es sencilla y solo requiere un mínimo de sensibilidad.

El servicio urbano de movilidad es accesible en su concepción, pero su organización es claramente deficiente. 

Existe un temor a publicitar horarios estables que permitan familiarizar al usuario con el servicio, por miedo a no cumplirlos. 
Acudir a una parada que aún no está plenamente operativa o que será adecuada en el futuro supone una pérdida de tiempo innecesaria.

En el ámbito sanitario, la inestabilidad profesional de excelentes trabajadores del sistema público genera preocupación, retrasos en la atención y un creciente malestar, agravado por la derivación forzada hacia la sanidad privada.

La soledad, la prevención de caídas, la movilidad de personas que residen en edificios inaccesibles y las dificultades familiares son atendidas por los servicios sociales con el apoyo imprescindible de las ONG. 

La mejora constante de la ciencia alarga la esperanza de vida, lo que obliga a los municipios a reforzar el control, la atención y los servicios destinados a una población cada vez más envejecida.

El CEA, conocido popularmente como Hogar del Pensionista, se ha consolidado como un verdadero centro de ocio y formación, con actividsdes formativas, nuevas tecnologías y propuestas culturales y lúdicas que enriquecen y fomentan la relación social. Este espacio necesita una inversión que la administración no puede seguir posponiendo ni dilatando en el tiempo.
Son muchas las peticiones y pocas las respuestas. 

Llegados a este punto, será necesario plantear nuevas formas de reivindicación.

En este nuevo ciclo que comienza en 2026, debemos seguir mejorando lo ya conseguido y reclamar con firmeza las necesidades que vayan surgiendo. 

Solo avanzaremos si caminamos juntos: sociedad civil, responsables políticos y técnicos sociales, que con su profesionalidad dan forma a cada idea que nace desde los actores sociales que integran el grupo motor.